domingo, 21 de septiembre de 2014

La cultura Japonesa ha entendido desde hace mucho tiempo la importancia de la moderación y la sutileza.
El “Wabi-Sabi” representa exactamente lo opuesto a los ideales occidentales
de gran belleza como algo monumental, espectacular y duradero.
No se encuentra en los momentos de eclosión y exhuberancía de la naturaleza, sino en momentos de asentamientos y principio.
No trata de flores maravillosas, árboles majestuosos o escarpados paisajes
El “Wabi-Sabi” es lo intrascendente y lo oculto, lo provisional y lo efímero; cosas tan sutiles y evanescentes que resultan invisibles para la mirada ordinaria.

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